Mis versos escapistas donde el fugar a la Luna es simplemente el despliegue de la fantasía, el rescate de lo lúdico y la adopción de la introspección como un modo de estar en el mundo. Sin embargo la ruptura con nuestro planeta no es total sino que el vínculo persiste a través de la observación lejana y el regreso. Poema escrito en 2008.
Visita en la Luna
Soy una habitante del mundo de visita por la Luna,
mi planeta flotante del alma.
Me fuí a la Luna un día que pensé...
y desde ahí observo al mundo,
a veces a través de una pequeña ventana del palacio lunar,
a veces sentada sobre una butaca de roca fría
bajo los botones dorados de un vestido añil ancho.
De vez en vez y por juego doy pisadas a lo Armstrong
(en silencio he colocado mi bandera).
Por compañía tengo a la princesa Esplendor del Pensamiento,
una corte de luna llena y luna nueva
y una criatura sublime de la cuál no sé nada.
Los últimos días de mi estancia,
cuando la nostalgia se arremolina en mi pecho
y amenaza hacerlo estallar,
viene hacia mi un perrillo crepuscular
que me alumbra el camino de retorno.